Quistes de los maxilares

Se encuentran quistes bien sea en la mandíbula inferior (maxilar), o bien en la mándibula superior (maxilar). Un quiste es una parte del maxilar (de unos milímetros a varios centímetros), en la que el hueso se ha destruido, en realidad se trata de una cavidad que la mayoría de las veces es provocada por un diente infectado, en este caso se habla de quiste radicular. Según la talla del quiste, la importancia de la infección del diente o de los dientes afectados, su cirujano decidirá si extrae el diente o lo conserva.

 

Se encuentran quistes en el maxilar inferior así como en el maxilar superior. Un quiste es una parte del maxilar (de unos milímetros a varios centímetros), en la que el hueso se ha destruido, en realidad se trata de una cavidad que la mayoría de las veces es provocada por un diente infectado, en este caso se habla de quiste radicular. Según la talla del quiste, la importancia de la infección del diente o de los dientes afectados, su cirujano decidirá si extrae el diente o lo conserva. Si se puede conservar el diente, el dentista lo desvitalizará, seguidamente, el cirujano procederá al legrado del quiste en la operación de resección apical. Si el quiste se produce en un diente desvitalizado anteriormente, probablemente se procederá a desvitalizarlo de nuevo antes del legrado.

En raras ocasiones, el quiste es mucho más voluminoso y no está relacionado con los dientes. En este caso hay que operar para vaciar el quiste, limpiar la cavidad la cual al cicatrizar se llenará de hueso naturalmente, en general hay que analizar el contenido. Incluso en caso de quistes de varios centímetros, es excepcional que se trate de un cáncer de la mandíbula, la mayoría de las veces, los quistes son afecciones benignas.

Muy pocas veces el tratamiento de estos quistes es doloroso, en lo relativo a los quistes radiculares, dicho tratamiento se puede realizar con anestesia local en la consulta, o bien en la clínica con anestesia general para los quistes de mayor importancia.

 

En caso de hinchazón, aplique regularmente frío en la mejilla, durante los 2 primeros días en caso de que sea necesario. Durante 24 o 48 horas después de la intervención, coma cosas frías y blandas por el lado opuesto al de la operación

Tome regularmente los medicamentos analgésicos, tal como lo haya prescrito el cirujano. Después de la operación, no fume, por lo menos durante 1 semana.

Siga con el cepillado de los dientes, y en caso de dolor o de hinchazón importante de la encía, con un cepillo de dientes postoperatorio, enjuáguese escrupulosamente la boca.

No olvide las citas de control, concretamente si se debe hacer una radiografía.