Muelas del juicio

La extracción de las muelas del juicio es una práctica corriente. Cuando salen, les puede faltar espacio, o estar mal posicionadas, o con caries, lo que provoca que monten sobre otros dientes, y también dolores e infecciones.

En función de su edad, la posición y los dientes a retirar, juntos decidimos si es necesaria una anestesia local o general. La anestesia local se practica en la consulta y después de las extracciones vuelve a casa, la anestesia general implica una hospitalización ambulatoria en una clínica, (en general medio día), así como una consulta preoperatoria con el anestesista.

La intervención consiste en extraer las muelas por el interior de la boca y si fuera necesario abriendo la encía si la o las muelas están incluidas o retenidas. En este caso tendrá puntos de sutura absorbibles.

 

Le extracción de las muelas del juicio es una práctica corriente. Al salir, les puede faltar espacio, o estar mal posicionados, o con caries, lo que provoca que monten sobre otros dientes, y también dolores e infecciones.

En función de su edad, la posición y los dientes a retirar, juntos decidimos si es necesaria una anestesia local o general. La anestesia local se practica en la consulta y después de las extracciones vuelve a casa, la anestesia general implica una hospitalización ambulatoria en una clínica, (en general medio día), así como una consulta preoperatoria con el anestesista.

La intervención consiste en extraer las muelas por el interior de la boca y si fuera necesario abriendo la encía si la o las muelas están incluidas o retenidas y limando un poco del hueso por encima de la muela. En este caso tendrá puntos de sutura absorbibles.

Su primera preocupación es saber si después de la intervención tendrá dolor. En general, las primeras 48 horas son las más sensibles, pero cada persona reacciona de manera diferente por lo que es difícil preverlo por adelantado. Cuando vuelva a casa, es esencial tomar regularmente el tratamiento prescrito, no fumar y seguir los consejos postoperatorios.

Según el posicionamiento de las muelas del juicio, a menudo puede aparecer, desde el día siguiente, un edema en la parte inferior de las mejillas.

Todo cirujano, incluso cuando trabaja en condiciones normales de competencia y de seguridad debe informar a sus pacientes sobre las complicaciones que pueden surgir después de cualquier intervención quirúrgica.

Las complicaciones llamadas “menores” que necesitan solamente unos consejos son las siguientes:

– sangrados postoperatorios: la zona operada puede sangrar moderadamente hasta el día siguiente, no hay que alarmarse. Beba agua fría, haga un rollito con unas gasas, y colóquelo bien entre la encía inferior y la superior, muerda fuertemente durante un cuarto de hora.

– vómitos: si ha tragado sangre, es muy probable que esto le haga vomitar, no se preocupe, no es nada grave. Evite beber y comer justo después.

– alveolitis post operatoria: hasta 5 semanas después de la intervención, un lado puede volver a hincharse incluso si se había deshinchado con anterioridad. No es nada extraño y tampoco es grave. Señálelo a su cirujano que decidirá si prescribirle un tratamiento de antibióticos, o proceder a un lavado con anestesia local en la consulta.

– alveolitis seca: no es nada frecuente, es más dolorosa se debe a una inflamación del hueso alveolar, (el receptáculo del diente), se trata por medio de medicación y unas mechas con producto calmante.

– fractura de un trocito de la raíz: en algunos casos, si un trocito de la raíz cercana al nervio se rompe, el cirujano puede decidir dejarlo en vez de lastimar el nervio. Lo normal es que no tenga consecuencias.

Finalmente, después de este tipo de intervención, las complicaciones más agudas son muy poco frecuentes, pero excepcionalmente puede ocurrir:

– sensación de inmovilización o de anestesia más o menos total de un lado del labio inferior: la mayoría de las veces se debe a una posición muy baja del diente en relación con el nervio dental, este tipo de complicación es previsible antes de la intervención y si fuera necesario se puede explorar por medio de un escáner dental o por un cone beam. La mayoría de las veces, este tipo de molestias es transitorio, pero puede necesitar varios meses para recuperarse totalmente.

– hormigueo o anestesia de un lado de la lengua: es difícil prever por adelantado, puede tardar varias semanas incluso varios meses para recuperarse y excepcionalmente puede ser persistente.

– infección y absceso de la zona operada: en algunos casos excepcionales, el cirujano puede operarle otra vez a fin de drenar una infección que no retroceda con antibióticos y enjugues bucales.

– despegue de una corona o fractura de una muela pegada a la del juicio: en algunos casos puede necesitar volver a hacer una corona o extraer una muela estropeada

– luxación de un diente superior en el seno: para recuperarlo, el cirujano debe abrir un poco el seno, en el postoperatorio estará un poco hinchado.

– finalmente en algún caso más que excepcional, se suelen describir fracturas del maxilar, que pueden necesitar una reparación.

Todo lo anterior no tiene la finalidad de alarmarle o liberar al cirujano de cualquier responsabilidad, el objetivo es simplemente trasladarle una información completa y leal.

No dude en consultar y preguntar todo lo que estime necesario a su cirujano en la consulta preoperatoria.

La consulta postoperatoria a distancia no es sistemática, el cirujano le indicará si desea verle para un control y si fuera necesario se lo precisará en la prescripción postoperatoria.

De todas formas si después de la intervención, algo le inquieta o no le parece normal no dude en contactar con la consulta o con la clínica.

 

Cuanto más hielo aplique sobre sus mejillas durante 48 horas, mejor luchará eficazmente contra el edema y el dolor, utilice el dispositivo que le entregarán en la clínica, o bien bolsitas envueltas en tela con guisantes congelados.

También le recomendamos que los dos primeros días después de la intervención, coma frío y líquido. No se sorprenda si al principio nota ciertos límites al abrir la boca, es normal.

Tome los medicamentos regularmente tal como se indica en la receta postoperatoria, no espere a que despierte el dolor, sobre todo los tres primeros días en los que el dolor puede ser más importante. En caso de que piense que siguiendo escrupulosamente la receta no va a estar aliviado, no aumente usted mismo las dosis, contacte con la consulta o con la clínica en donde ha sido operado.

Si es fumador, intente abstenerse al menos una semana después de las extracciones. El humo del cigarro en el periodo postoperatorio multiplica por dos las complicaciones, (los puntos saltan, absceso, dolores importantes y difíciles de tratar, retraso en la cicatrización).

Según su trabajo, su actividad escolar o deportiva no olvide preguntar a su cirujano cuánto tiempo estará indisponible. Una baja laboral, una dispensa escolar o deportiva se le entregará después de la intervención.