Injerto óseo preimplantarios

A fin de preservar los dientes contiguos, cada vez que sea posible, hay que privilegiar los implantes antes de otras soluciones convencionales de sustitución dental.

En general, el hueso de los maxilares es suficiente en calidad y en cantidad para recibir uno o varios implantes. Sin embargo, en algunos casos es necesario recurrir a injertos suplementarios de hueso.

Para obtener un volumen óseo suficiente, existen diferentes técnicas, después de un periodo de cicatrización que varía de 6 a 9 meses. Según el área del injerto, el número de implantes necesarios y la cantidad de hueso necesaria, se puede recurrir bien sea a hueso sintético, (hueso mineral que no es ni humano ni animal), bien sea a su propio hueso tomado de su maxilar, o una asociación de ambos o a hueso de un banco de huesos.

El injerto de hueso en el fondo del seno maxilar permite remediar la falta de altura ósea para los molares superiores, se trata de un “seno lift” o “elevación del seno”, los injertos llamados de aposición o las técnicas de extensión de cresta, permiten aumentar la anchura o la altura del hueso maxilar o mandibular. Existen otras técnicas que el cirujano le puede proponer.

 

Cada caso es diferente, se pude recurrir a la anestesia local o a la anestesia general.

En el postoperatorio de esta intervención aparece un edema que puede ser más o menos importante según la extensión del injerto; en general los dolores son suaves y se controlan con la toma de analgésicos. Los riesgos de sangrado no son nada frecuentes, en lo relativo a su alimentación, durante varios días conviene tomar una dieta fría y de tipo puré.

Cuando estas intervenciones están ligadas a la colocación de implantes dentales, se denominan “sin nomenclatura”. No dan lugar a reembolso alguno por parte del seguro de enfermedad, ni a la baja por enfermedad. Por lo tanto, le aconsejamos que lo planifique con tiempo para organizarse en función de sus periodos vacacionales.

Como en toda intervención quirúrgica, incluso realizada por un cirujano cualificado y en condiciones satisfactorias, pueden surgir complicaciones. A fin de evitarlas, en el trascurso de la consulta pre-operatoria, el cirujano le explicará, la técnica apropiada a su caso, y si fuera necesario, recurrirá a exámenes complementarios (escáner dental: cone beam), le entregará un presupuesto. Usted debe informarle sobre todos los tratamientos médicos que está tomando y los que ha tomado con anterioridad.

Finalmente, las consultas ulteriores con el cirujano y con el dentista son indispensables. Debido a la multitud de técnicas de injerto óseo, esta ficha de información no es exhaustiva, se le entregará una ficha de consentimiento claro, más detallada además de las explicaciones que se le trasladarán en la consulta.

Finalmente y como para cualquier intervención quirúrgica, pero sobre todo para un injerto óseo en la boca, le animamos a que deje de fumar antes de la intervención. Las técnicas de injerto óseo son muy sensibles al humo del cigarro, los riesgos de fracaso se multiplican por 4 o 5.

 

Como en toda cirugía bucal, hay que respetar una serie de reglas:

– aplique hielo en la mejilla durante al menos 48 horas.

– no fume, los injertos óseo-bucales son extremadamente sensibles al tabaco, (infección, necrosis, dolor).

– adapte su alimentación, (fría y líquida durante 2 días).

– después de una elevación del seno, no se suene durante 15 días.

– siga las instrucciones de la receta postoperatoria, concretamente si le han recetado antibióticos, enjuáguese regularmente la boca.

– acuda sin falta a las citas postoperatorias.