Implantes dentales

Los implantes dentales existen desde hace más de 40 años. Se trata de una técnica fiable y experimentada que permite reemplazar uno o varios dientes. Cada vez que sea posible, conviene privilegiar el implante a la funda dental. En general para colocar una funda es necesario desvitalizar los dientes que están a ambos lados del diente ausente, el implante respeta los demás dientes.

La colocación de los implantes en una consulta de estomatología y de cirugía maxilofacial le garantiza:

– La experiencia de una consulta quirúrgica en donde se realizan implantes desde hace más de 25 años.

– Una sala de uso exclusivo para la Implantología que permite trabajar cumpliendo con unas normas de esterilización y asepsia óptimas.

– Un equipo de 5 médicos y 5 auxiliares expertos en estas técnicas.

– La formación de estos especialistas permite proponerle unas técnicas homologadas y apropiadas a su caso particular, (regeneración e injertos óseos, expansión crestal, cirugía ortognática, preprotésica….

– Las últimas técnicas de simulación informática y de visualización en 3D permiten la planificación más fiable de todos los casos desde los más sencillos hasta los más complicados, gracias a la tecnología del Cone Beam numérico.

– La utilización de la piezocirugía permite realizar una cirugía ósea con la ayuda de ultrasonidos.

– La utilización de proveedores de implantes europeos, reconocidos por su seriedad y fiabilidad.

– La disponibilidad de una plataforma técnica de quirófano en una clínica en caso de que sean necesarias una o varias técnicas de injerto óseo o si en caso de implantes dentales es necesaria una anestesia general.

– Un seguimiento permanente y cercano.

Los implantes dentales son unos pequeños tornillos de titanio que se colocan en los maxilares, casi siempre con anestesia local, sirven para soportar coronas y puentes y así proteger también los dientes sanos. El implante necesita un tiempo de cicatrización de 3 meses, (osteointegración), antes de colocar las coronas sobre los implantes, en algunos casos, se puede colocar inmediatamente una corona provisoria.

Para introducir un implante es necesario que la masa ósea sea suficiente, lo que se cuantifica gracias al cone beam, (escáner dental). Si el volumen y la calidad del hueso no son suficientes, se propone recurrir a un injerto óseo o de elevación del seno maxilar.

Las contraindicaciones no son frecuentes, (riesgo infeccioso, cardíaco, antecedentes de radioterapia de la cara, toma de bifosfonatos), sin embargo existen situaciones de riesgo, (entre otros, ausencia de higiene bucodental, tabaquismo, diabetes mal equilibrada).

En general, la introducción del implante se realiza con anestesia local, no es dolorosa y se realiza en la consulta. La zona se cierra con puntos de sutura reabsorbibles y las consignas de higiene postoperatorias como dejar momentáneamente el tabaco son primordiales para evitar toda infección precoz de la zona. El implante puede hundirse en la encía, (lo que necesitaría una mínima reapertura de la encía unos meses más tarde), o bien en la mayoría de los casos se introduce con un tornillo de cicatrización que facilitará un acceso directo simplificado al dentista para colocar el soporte y la corona sin reabrir la encía.

Desde hace 40 años, las técnicas y el material de implantología han evolucionado considerablemente, los implantes solo se fabrican en aleaciones de titanio puro, son totalmente biocompatibles, cabe notar que existen numerosas técnicas de aumento óseo. El acceso a un quirófano y a una anestesia general, permite prever rehabilitaciones importantes en caso de que fuera necesario realizar numerosos implantes con injerto óseo.

Complicaciones posibles

La boca es una zona muy contaminada por las bacterias, las principales complicaciones de los implantes son las infecciones, que pueden incluso llegar a ser periimplantitis, es decir, una progresiva retracción del implante, (equivalente a la de un diente natural). Este fenómeno se debe a la falta de limpieza alrededor de los implantes, debido a un tabaquismo importante o excepcionalmente a un problema de excesiva carga mecánica sobre una corona.

En algunos casos, el material se puede romper. Puede ser la corona, de la misma manera que una corona sobre un diente se puede romper, o el pilar, es decir la parte que une el implante y la corona. En general, estas complicaciones pueden repararse.

Finalmente, algunos medicamentos, (los bifosfonatos) administrados para tratar la osteoporosis, generalmente en las mujeres, pueden generar graves problemas de cicatrización de los maxilares, incluso en algunos casos necrosis ósea si se trata de cirugía maxilar. Es muy importante que indique al cirujano la toma de este tipo de medicamentos,( incluso si los ha tomado unos años antes).

 

La prevención de las complicaciones infecciosas pasa obligatoriamente por una cuidadosa higiene, (cepillado dos veces al día insistiendo en el punto de unión de la encía con la corona, utilizando cepillos interdentales, hilo dental o ducha dental), junto con un seguimiento realizado por su cirujano dentista al menos una vez al año.

El tabaquismo no es el aliado de la cirugía bucal y aún menos de los implantes dentales, por ello el cirujano le incitará a que deje de fumar. Todos los estudios demuestran que los resultados de los implantes no son buenos y que se da una tasa superior de rechazo e infección en el fumador.

En caso de colocar varios implantes, o de cirugía del seno maxilar, puede darse una hinchazón de la mejilla y un dolor mediano. Por regla general, la colocación de uno o dos implantes no es muy dolorosa.

Ponga hielo en el lado operado durante 24 o 48 horas, adapte su alimentación según la importancia de la intervención, (fría y líquida el primer día). No practique ninguna actividad física que pueda hacer subir la tensión antes del quinto día postoperatorio. Se le entregará una receta médica postoperatoria que prescribe, enjuagues bucales, medicamentos contra el dolor y eventualmente un tratamiento antibiótico, aplíquela escrupulosamente y si surgiera alguna señal que le preocupe o si no está tranquilo, no deje de consultar al cirujano.